jueves, 17 de febrero de 2011

Inventar mi propio gíglico

Voy a atreverme a crear una tipología nueva, un concepto, imitar a Cortázar y crear un idioma como el gíglico, porque no encuentro manera de expresar lo que me haces sentir.

Esto que se ha apodera de mi y recorre mis venas para posarse en mis dedos e intentar, fallidamente, en convertirse en palabras, poesía barata.

Se me cansa la memoria apelando al diccionario que esconde mi mente buscando el adjetivo adecuado que siga a la palabra “amor” cuando me refiero a ti; creo que buscaré en otros planetas lenguas ajenas a mi naturaleza para saber si ellos, el planeta de donde provienes tú, quizás haya ahí un medio posible para expresar esto que habita en mí y crece como una criatura con vida propia.

Te has hecho imperfecta, perfecta, inútil, esencial, amena, insoportable, imprescindible, olvidada, amada, odiada, soñada, pensada, te me has hecho la que eres, la que se niega a darme un pedazo de ella para poblarlo de lo que desconoce y quiero mostrarte.

Dame un pasaporte a la nación de tu vida, dame un cupón ida y vuelta a ver si yo decido regresar o quedarme en ti para siempre.

jueves, 10 de febrero de 2011

Indisposición de quererte más

Me despido de la musa, de ti, de los silencios y de las deudas que pensé tener contigo,
deshago las ideas, expectativas, abro los ojos ante la realidad que se presenta ante mí: eres nadie.

Voy a crear un buzón de sugerencias y dejarte ahí palabras que no me dejaste pronunciar porque el tiempo siempre dependía de ti y yo me cansé de ser la marioneta que resume su felicidad a que la mires y le des el “derecho de palabra” para medir sus silencios y dedicarte las sonrisas. Voy a incluir en él las fotos que me acompañaron cuando yo te permití ausentarte y me conformada con las millones de interpretaciones que le daba a tus ojos estáticos y vacíos de palabras para mí; los segundos en los que tu voz me quitaba sonrisas y me daba esperanzas, te dejo las sonrisas y las esperanzas también.

Me cansé de esperar que el resto del mundo se equivocara y yo haya escogido bien el que fueras tú con quien me diera una oportunidad, pero resultó tan predecible como siempre: complicarme es mi hobbie favorito. Y no vas a regresar como si hubieras estado esperando estar aquí, llenar de conversaciones interminables las noches, terminar discusiones con besos, esas nunca fueron tus intenciones.

Las excusas te las reservas, las verdades prefiero no escucharlas ni buscar entenderlas, seré egoísta ante mi criterio de justificarte y entenderte, no me provoca quererte más.

domingo, 6 de febrero de 2011

Hoy quiero decirte la verdad

Hoy me di cuenta que no me resultas útil en tiempo de soledad,
solo te limitas a coquetearle al vacío que acompaña mi rutina y ha alejado la presencia de cualquiera,
Ahora no encuentro razones suficientes para no ser la misma que depositó en ti las esperanzas de ser alguien más que “nadie”, pero eres cualquiera, que busca lo que no se darte… Te ofrezco el vacío que me acompaña en las noches, que vela mis sueños y trae fantasmas de vuelta, él único que ha optado por hacerme el amor y que los gemidos terminen en lágrimas de dolor.

He de confesarte que reconozco errores en la oferta que te hago, que mis latidos tienen una melodía poco atractiva para tu corazón y mis labios no han sabido arriesgarse para probar los tuyos porque se quedan petrificados ante la posibilidad del fracaso… Y si supieras que al final me encantaría que te dedicaras a poblar esta soledad, que no se soporta ni a sí misma y busca llamar tu atención; que quiere intentarte en sonrisas y besos, que está dispuesta a esforzarse por desaparecer y, en el proceso, hacerte feliz.
Pero mientras tanto me habita la nada, la que regresó y quiere quedarse, busca adrenalina asustada ante cualquiera y solo logra recordar razones equivocadas; donde esta piel termina sobrando y mis letras suplican por no quedarse así.

Vamos a negociar: yo te propongo ser tu compañía y tú te conviertes en mi razón de seguir.

jueves, 3 de febrero de 2011

Y solo fueron 2

Conocí tu mundo y me gusto,
esta manera extraña de querer volver a él me produce un temor que no controlo, quiero verte, tenerte cerca, besarte, y no es posible.
Racionalizo la idea de no preguntarte nada de lo cual la respuesta puede no ser la misma que mis ganas;
y me dejas ver mas y me gusta la complejidad de tu sonrisa, de tu mirada que nunca he comprendido,
de esa voz que escucho incluso cuando duermo que se convirtió en melodía.

Y me vine a enamorar de quien precisamente no da señales de nada, solo tengo certezas de las que no es posible aferrarse;
me mantienes al margen de tu espacio vital, al que quiero descubrir y llenarlo de sonrisas, de besos, de mi.
Y te amé tantos instantes que se me convirtieron en momentos, horas, días enteros, me enamoré de tus miedos, de tu risa, de tu historia, de lo que no conozco, de lo que me muestras y no sé por qué, de la incertidumbre, de TI.
Y podré citar a quien amas y diré que bendigo a todo el que paso por tu vida porque me gusta la que eres, esa sonrisa que se te escapa tan llena de brillo en tus ojos; de tus parpados, de tu nariz, de tus labios...

Esta sensación de dicha sin importar la distancia inmoviliza la duda del "quizás", no veo razones para que correspondas a esto pero tampoco para que nunca suceda y ahora te quiero aquí y no me importa si tienen razón de ser de querer el resto de los días por solo 2 noches...

"Tenias que ser (la) mujer..." de esta etapa, que combate mis miedos sin saberlo, sin darme razones para que yo quiera vivirte de esta manera en que me lo propuse. Solo tú, ahí, respirando, como solo tú sabes hacerlo.

Regresar

No sabría como explicarte cuanto luche estas noches por despertarme en la madrugada y verte dormir,
y creo que preferí que fuera así para no tener las ganas de besarte que me han acompañado todo el fin de semana.
Esto ha sido una excepción tras otra, no querer irme, despertarme un día mas así, a tu lado.

Seria capaz de decirte tantas cosas, de despedirme con las mejores palabras,
el discurso inolvidable no valdría la pena, no cambiaría nada,
seguirías siendo tú y no te habría podido dar todos los besos que me guarde.

Es que te habría hecho mía de tantas formas posibles,
como si quisieras tu entregarte y me lo pidieras,
pero no ha sido posible soñarte despierta de esa manera, con la sutileza de los silencios esperando a que me digas en ellos que te haga mía,
porque ahora tengo un ataque de "propiedad privada" y quiero poblarte la piel de besos