viernes, 13 de agosto de 2010

El to be

Es mejor que te lleves todo y cada una de los suspiros, de los besos que se quedaron en las sábanas esperando a que los recogieras e hicieras con ellos tu mejor vestimenta; espero que te vayas lo antes posible y me dejes la soledad acompañando tu ausencia marchita de recoger tantas lágrimas vacías de tu adiós sin palabras.

Soñando, ella me hará el amor y me recogerá los suspiros que vayan derritiéndose por el calor que habita en mí, del fuego que renunciaste a apagar, pero no hay marcha atrás desde que decidiste dejarme cubierta de las caricias que aturden, de los orgasmos inacabados, de los gemidos encerrados… Y se quedaron en mí, por si aciertas a notar que dejé de estar y la sorpresa de extrañarme te trae por el mismo camino, de vuelta, para volver a ser, estar, comer, dormir… Existir…

E inicia la tortura, muy distinta a la que disfrutaba cuando me negabas un beso o cuando, incluso al darlo, mordías mis labios y bebíamos mi sangre, compartíamos vida que corría por mi barbilla y respirábamos el aire de la dicha…

Solo nos redujimos a esto, yo soy un pedazo incompleto que no encaja con ninguna pieza existente, me robaron las orillas, devoraste mi forma, solo soy amorfa… Gorda… Marchita… Incompleta… Soy yo…

Dejé de ser opción, la primera, la última, la mejor, la que fuera; oportunidad, instrumento de amor… de vida… de sueños… de nada… Parezco un retazo pero a quien pertenezco se compone de partes absurdas que nunca entendí, que solo me dediqué a amar y ya no son, lo que fui… La nada…

miércoles, 11 de agosto de 2010

Estas son las cosas que nunca quise escribir pensando en ti...

Qué habrá pasado con el tiempo, que te ha golpeado tantas veces y sigues ignorando las batallas que haz luchado para seguir adelante, volviste a olvidar que la extensión de tus brazos no son los míos y han quedado silencios para entender la diferencia entre tu y yo; quiero sonreirte pero has forzado tanto a mis labios que ya no saben como mostrarte con mis ojos que las cosas no están bien, no me dejas estar bien.
Me escondo de ti y solo en la guarida de mi plenitud logro alejarte y desgastar un poco más lo que quedaba de ti en mi, somos tan iguales que empezamos a hacer diferencias de tus malcriadeces y mis caprichos, yo escogí no ser quien crees que soy y tu sueñas con convencerme de estar equivocada y ser culpable de querer ser feliz, no te cansas de negociar con la nada mi parecer?
Y aparecen muros entre los mismos muros que decidimos construir para no extrañarnos, para respetarnos las palabras y los secretos, pero soy tan parecida a quien juzgas que no hay maneras de reconciliar las piezas faltantes en este amor, van disolviendose en tus prejuicios las razones para hacerte parte del proceso de amarla, de mis aventuras por hacerme mujer ante ella; solo concibes los planes de culparme por lo que no fuiste capaz de hacer: dedicarte a tu felicidad y no ha evitar la desdicha ajena.

lunes, 9 de agosto de 2010

Epidemia

Le regalo instantes perdidos a la ausencia porque no queda más nada de nosotras por entregar, las historias perfectas están mostrando de repente la fecha de vencimiento y se siente levemente un olor a putrefacción que antes confundía con dulzura y sonrisas, era gratis y al parecer producían en masas la simpatía que adquirí en el supermercado de la web. De repente las palabras se suavizaron o se hicieron digeribles, pero se creaba una úlcera de desinterés que solo vislumbre al saber que tú también la tenías; la medicina, tu ausencia, solo la venden en la distancia y no en la curiosidad de tenerte.

domingo, 8 de agosto de 2010

Despertarse a las 5am

Vuelvo a la rutina, la que por un instante deje a un lado pensando que si era posible mirarte y descubrir que era dichosa en ti, pero no es asi.
No eran ganas de ti, era un esfuerzo agotador por querer sentir que la vida era algo mas que transportar sangre por todo el cuerpo y saber diferenciar, a veces con dificultad, el dolor del placer; solo fuiste una intervencion absurda donde podia refugiar los vacios y dejarlos abandonados para sonreir e intentar disfrutarlo...
Ya solo eres una más, encabezando la listas de frustaciones; tu, por ser tu, yo porque quise que fueras todo, falto un poco de tu ausencia para saber que no te extraño, que esta vida se vive con cualquiera y no existe nada de especial en tus silencios. Así solo me pruebo que no estoy preparada, perdí la ternura con la dosis de realidad que podia utilizar para seguir soñando, solo conseguí despertarme más rápido.

Caracas consumida, envidiosa y desgastada

Ya se qué quiero de ti, de los algo, de los nada, de los príncipes o las princesas soñadas: que se enamoren de los pasos, de los recorridos que haremos juntas en el caos, en los silencios de las avenidas, de las esquinas envidiosas del deseo que se profesan los amantes donde la luz pública no los llega a exponer.

Descubramos esta ciudad con nuestras manos, que es una mujer que nos rodea y se nos impone, reseñándonos historias de amores egoístas y silentes, que nos disfruta mientras nos entregamos los restos que en nosotras quedan luego de entenderla, de descifrarla. Excusémonos, ante el público que nos rodea, por las manos que se entretienen y tropiezan con el frío del cemento y las piedras y que culminan en el calor que nos llama.

Quiero que alucines en ella, preséntale los secretos de sus calles, los recuerdos, las huellas que me dejó esperándote.



Nota a pie de página

Caracas tiene el humor de una mujer
es extremo y cintura
confusión y portento
intemperie y saxo
como una mujer
Que ya no está. Que ya no está.

Leonardo Padrón

lunes, 2 de agosto de 2010

Quiero que seas porque así existo

Esto es para una amiga que me recuerda a un pasado que pasó...




Se el veneno que recorre por mis venas destruyendo eso que me hace sonreír,
Se la magia, la eterna locura con la que tendré la certeza de que no he muerto,
Se los suspiros, la risa que logras robarme para poder devolverme mis ganas satisfechas de ti,
Se la sombra y el milagro andante de poder saber que no he soñado…

Se mi todo, se mi alma, sé el tiempo que me atrapa esperando por ti,
Se las esperanzas que me atan a esperarte mirando los azules confundidos,
Pero dame algo con que estar en pie, con que despertarme para buscar algo más que la monotonía de seguirte esperando, de soñarte mío y despertar sin tu olor.

Consúmeme las heridas, hazlas más grandes, dame la dicha de sentir el dolor, de saber que respirar no es obligación sino la certeza de tu existencia; para revivir tu ida cada vez que te extraño, que te busco y no estás.

Tú no te mereces esto, pero tienes de mí más de lo que he aprendido a dar, tienes el deseo de conocer mi piel y que seas quien vaya al encuentro de mis ganas y las cobijes con tu calor y resguardes con tus besos.