miércoles, 24 de agosto de 2011

"Me dolerás todavía muchas veces..."

Te irás como se van las cosas importantes, las que duelen, las inolvidables, dejando un mar de desorden que solo tiene por nombre: tu ausencia.

Y habrá que convivir con mi humor, con el miedo, con las inseguridades y tu recuerdo, porque las opciones se agotaron en la oportunidad que estrangulaste con tus manos.

Y te quedarás clavado como la punta del lápiz que me clavé en el brazo cuando niña y hoy solo queda una sombra, como un hueco a mi lado que no puedo ni llamar de esa manera, estaré como una flor marchita que sin ser nada es todavía un vacío.

Apareciste solo para desordenarme los átomos de mis mentiras blancas y dejarme sin ellas, sólo se quedo la certeza de saber que te extrañaré en muchas camas más.

domingo, 7 de agosto de 2011

No me canso de decirme: se va

Me tengo que estrangular los sentimientos porque tu te vas y yo me quedo en este mar de nada;
hay que disimular la desesperanza porque tu te vas y yo me quedo con los recuerdos que no viví.

Sería capaz de una valentía incomparable si para tí valiera la pena la lucha que nunca has querido tener con las opiniones de los demás.

Te vas y yo me quedo esperando que en el proceso no te vayas nunca porque soy tan importante como para cambiar los planes que no hay;
yo me invento el valor para decirte que no quiero verte,
y pienso si no es mejor atiborrarme de tu presencia y extrañarte el resto de la vida.

Decidí no verte más, pero luego...

Hago malabares con mis sentimientos para atreverme a decir en voz alta que no te veré más y no extrañarte al instante siguiente;
que difícil me hacen la vida estas esperanzas de tenerte una vez más,
convirtiéndola en un para siempre.

Corriendo en contra de la cuenta regresiva,
me invento momentos donde me dices que te acompañe a pesar de lo que somos y yo sin dudar acepto a seguir teniendo instantes donde el resto del mundo no importa;
jugamos a destrozarnos los egos para así saber que todavía tenemos el control,
y duele pero nos acariciamos el alma para seguir haciéndonos saber que respirar (al lado del otro vale) la pena.

Te amo sin importar lo que somos, aunque esa frase no signifique mucho para ambos, Te silencios, Te abrazos!

sábado, 6 de agosto de 2011

Cuando su ego no lo dejaba estar

Se van desgastando las letras en tu espalda, haciendo imposible tallarte el amor entre los pliegues de tu cintura escondida, jugando a las escondidas con los recuerdos buscando que se queden en ti y descubrir uno nuevo siempre.

Quiero reclamarte la dulzura de tus palabras, lo único que me diste, mi única excusa para extrañarte; ya sin razones me atengo a la nada, a los recuerdos que invento antes de dormir y fingir que te encuentro en sueños.

En qué cuarto dejaste las ganas dormidas, en cuál esquina de la cama se deslizaron mi caricias dibujadas mientras acompañé tus sueños, quiero regresar allí y recordarte los momentos en qué analizabas mis ganas disimuladas de besarte (sigo esperando el veredicto…)

viernes, 5 de agosto de 2011

Primeros pensamientos del (re)encuentro

Este cigarro tiene la sensación del primero,
como si con él viviera una nueva rutina,
una manera idiota de esperarte con la paciencia que parece darme el que vuelvas a estar en mi cama, en las sonrisas que le regalo al sol al despertarme, en los momentos en que enjabonas mi espalda y te das cuenta que mi cuerpo no es el mismo.

So tell me when you gonna let me in” (otra vez) a tu mundo, nuestro mundo, el que creaste para alejarme de ti y nuevamente me tienes de vuelta (sin te amo, sin para siempre, sin un final feliz)

Y aquí estamos, cada uno por su lado, engañándonos de nuevo para no volvernos a encontrar ( y terminemos haciéndolo)

Si hay que esperar un nuevo inicio, yo lo espero (una historia donde pueda regalarle mis te quiero a alguien más…)

martes, 17 de mayo de 2011

Hagamos un trato, ¿te parece?

Ojalá fueras algo más que un pasatiempo, siquiera un escalofrío que llene los constantes vacíos del atreverse a ser libre.

Que poblaras los instantes sumidos en la desgracia de siempre decir la verdad sin importar nada, quiero mentirle a la vida y ser feliz (¿contigo?).

Pero no llegas a nada, solo sonrisas pasajeras con un toque de cansancio, miradas que se pierden en el vacío de las noches que me quitan el sueño.

¿Cómo sumergirme en tu dulzura esparcida en palabras sin quedarme más deshecha que antes?

Podríamos negociar tu esfuerzo a cambio de estar viva, ¿te bastará?
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lunes, 9 de mayo de 2011

Las heridas del fuego

Contigo siempre es tarde,
estos 4 años de muerte solo han valido 2 días de vida, momentos donde el soundtrack fue perfecto, con la medida justas de despedidas, recuerdos y lágrimas cayendo en tu rostro.
Todos mis cuerpos han sido tuyos, tan tuyos que no logran ser de mas nadie, con la certeza de un por siempre jamás.
Me dejaste con el mismo vacio en el pecho, la falta de aire, las lagrimas desconsoladas, mi piel marchita y llena de ti, queriendo acabar con todo lo que te nombra (incluyéndome).
Atormentada con 48 horas de entregarte lo que parecía mi todo, arriesgandome a este presente: la nada.
Tenia meses que no me reencontraba con ella frente a frente; ahora más unidas que nunca me siento con el valor de mandar las mentiras blancas a la mierda.

Nunca sere suficiente, solo para seguirte esperando... y que nunca llegues.

Me dejaste solo la certeza de saber que te sigo amando... ¿gracias?

jueves, 14 de abril de 2011

Un dulce no tan sorpresa

Hoy me provoco ofrecerte tanto en tan poquito: el esfuerzo de mis manos, que descubrieron una nueva alergia, que quisieron hacerte feliz y robarte sonrisas, aunque no las vea; reconciliarme con un intento fracasado para explicarme sin palabras qué me hace feliz (imaginarte feliz a ti).
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El sabor de mi sonrisa se posa levemente en tus labios y cuando intenta escapar es capturado por tu lengua que no quiere perder la oportunidad de recoger los besos que envío en las cápsulas de caramelo.
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Es un rito absurdo el que te propongo que hagas: quiero que me cuentes la historia que tendrá el dulce en tus manos hasta que llegue a tu boca, quiero entender las sonrisas de las que no me hablaras cuando lo veas, cuando lo pruebes, dame a cambio todo lo demás. Miénteme si quieres en lo maravilloso que pudo haber sido, pero dame al menos un poco de verdad.

martes, 12 de abril de 2011

Volviste como se supone no pasaría

Te tengo enfrente como ni en sueños o pesadillas lo imaginé, pidiendo ayuda para darte una idea de cómo acabar o empezarla de nuevo, y yo frente a ti dándote motivos (o excusas) para seguir. Al final, creo que me canso y te aúpo a que termines con la farsa del “seguir adelante, con ánimo y a pesar de la desdicha”; te propongo acompañarte, si quieres, a buscar las razones donde las puedas inventar…

Te confieso mi egoísmo de verte, en parte mis razones para ver que tan muertos están los recuerdos que me inventé en tu ausencia... Terminas dudando de que algo de lo que haga sea por ti, para ti, dejando a un lado, no me da miedo decirte las verdades que por lástima, y tu desespero a morir, me callé:

¿No te has dado cuenta que está que está frente a ti no se ha movido del lugar donde la dejaste alegando que ya no éramos los mismos, que ya no me amabas igual, que nos diéramos el espacio para sufrir los aniversarios que nunca celebramos?

Que la torre de (ya no me acuerdo cuál era número que escribí esa vez) sigue desmoronándose, sigues en el proceso de irte sin haberte decidido a despoblar mi corazón, la rutina vacía de mi cuerpo buscando sentir algo más que agua caliente y recuerdos que no saben hacer el amor; eres el mismo que me hizo amar y sufrir todas las veces desde que no estás. Yo me puse el disfraz de haberte superado y olvidado, de la que siguió su vida pero mirando siempre hacia atrás creyendo que podía verte en uno de estos días siguiendo la historia que no sé qué rumbo tiene.
Esta que sigue teniendo los mismos miedos que tu le ayudaste a descubrir y que no se fueron contigo, que el perfume de mi piel sigue llamándote, esperando cual Penélope, que lo hagas revivir en gemidos que se escapan entre tus manos y el calor de tu piel. Soy la misma que tantas veces mando a la porra tus verdades y el respeto por mi (al parecer quiero que me sigas irrespetando la vida y los pensamientos); y ya no queda nada de ti, ya no hay fuerzas que se enfrenten con mis preguntas y los reproches que quiero callarme golpeándome con tus labios… Se acabó, pero no como se acaban los libros a los que uno le imagina la segunda parte, no, se acabó como se acabará el agua en el planeta, sin vuelta atrás, repleta de arrepentimientos, creando posibles conversaciones que finalizaban en sexo(con los escalofríos que aparecen como si ayer habría sido la última vez que me tenías a tu disposición).

Con tu mirada basta, yo solo pido dar mi vida a cambio del paréntesis en este errar entre miedos y asco, donde entre el tiempo y el “lugar de siempre” se agoten los sueños que estoy por soñar, los orgasmos que están por frustrarse en mis propias manos, los Te Amo que se roba el viento, los cuerpos que no logro confundir con mi recuerdo de ti… Descubrir en él la manera de no apartarte de mí.

sábado, 2 de abril de 2011

Déjeme informarle que ya no lo amo

Por tantos años esperé que pensaras en negociar con mi cuerpo tus abrazos, tantos días que mi piel soñó con tus manos repoblando mis poros de sensaciones, tanto tiempo mis labios suplicando por rozar los tuyos y seguir aprendiendose tu cuerpo, que lamento decirle que ya no lo amo.

Lamento que no sea de su agrado que el tiempo no se haya detenido y la que encuentres ahora tenga muy poco de lo que sigues amando (ahora hay tinta, agujas, un nuevo amor).

Tanto tiempo creyendo que eras el santo de mi devoción, que ahora que has vuelto eres un pasado que me dice que ha valido la pena todo lo que ha venido despues de ti, que eres tan nadie como las cosas que conservo que tienen tu nombre.

¿Entregarte este "nuevo" cuerpo para qué?
Tu quieres recordar, encontrar argumentos en mis besos "inocentes" para seguir adelante, ser lo mejos que has sido: el que fuiste conmigo.

No quiero que me hagas el amor porque este templo ahora es solo mío, no hay recuerdos con que compartirlo, ni sueños a quien ofrecerselo.



Gracias por regresar, ahora sé que lo mejor siempre fue que te hayas ido.
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lunes, 28 de marzo de 2011

The Nicest Thing

Conseguí la medida perfecta de palabras ajenas para decirte todo esto que duerme, despierta, lee conmigo y me acompaña antes de dormir.

Lo deseo desde que te vi y no supe valerme de mis pies para pararme frente a ti y decir un hola que previa tu peor reacción; y empecé a proponerme ser más yo que siempre, frente a ti.

Si me preguntan, sé poco de lo que ha pasado desde ese día hasta ahora, pero sonrío por razones que se inventan en tus palabras, junto mis deseos de hacerte eterna.
No sé que eres para mi, resultas indefinible con las palabras que conozco, pero eres ese ESO que se clavó en una canción y se ha convertido en el ritmo de mi respiración, en la compañía de mis sonrisas que te llaman, en el soundtrack que acompaña los secretos que comparto contigo (y tu sin saberlo…)

Y te atreviste a preguntarme que eras para mí, qué podría contestarte sin decirte la verdad, eres alguien en quien confío -te dije- y me tragué las palabras (¿correctas?) para decir la verdad:
Eres el apellido de la libertad y el enigma que quiero descubrir; eres lo se convierte en las mejores frases que puedo construir desde mis ganas de ser feliz; eres lo que no necesito, lo que no me hace falta, de lo que puedo prescindir, pero que quiero que estés y que seamos de las primeras personas a las que queramos compartirle la vida.

Creo haber descubierto que no quiero ser tu felicidad, quiero que logres serlo y que puedas compartirla luego conmigo, yo te daré la mía a cambio; quiero abrazarte y besarte cuando lo logres o debas volver a intentarlo… Quiero estar.

Quiero repasar cada palabra dicha o callada, dibujártela en la piel, delinearte los tatuajes hasta que estés dormida y robarme tu sueño mientras descubro cada cosa que te define y todavía no sabes.

Quiero ser algo más que tu lectura eventual, quiero ser la palabra no inventada… Quiero ser lo que eres para mí.



All I know is that you're so nice
You're the nicest thing I've seen
I wish that we could give it a go
See if we could be something

I wish I was your favourite girl
I wish you thought I was the reason you are in the world
I wish my smile was your favourite kind of smile
I wish the way that I dressed was your favourite kind of style

I wish you couldn't figure me out
But you always wanna know what I was about
I wish you'd hold my hand
When I was upset
I wish you'd never forget
The look on my face when we first met

I wish you had a favourite beauty spot
That you loved secretly
'Cause it was on a hidden bit
That nobody else could see
Basically, I wish that you loved me
I wish that you needed me
I wish that you knew when I said two sugars,
Actually I meant three

I wish that without me your heart would break
I wish that without me you'd be spending the rest of your nights awake
I wish that without me you couldn't eat
I wish I was the last thing on your mind before you went to sleep

Look, all I know is that you're the nicest thing I've ever seen
And I wish that we could see if we could be something
Yeah I wish that we could see if we could be something

martes, 8 de marzo de 2011

9:15 am

Más allá del número de dimensiones del tiempo y espacio que prueben existir, seguiré encontrándote en todas y cada una de ellas y sabré que eres tu porque siempre tus labios tendrán el mismo sabor, el susurro de un “te amo” será en el mismo tono de voz y cada rincón de tu piel olerá igual.

No tengo razones de arrepentirme porque cada destino sea diferente y te tengas que ir, en cada pliegue, en cada sombra de estas vidas retomaremos esa respiración lenta para que el tiempo se note menos y poder besarte más, regalarnos una sonrisa con pistas del próximo encuentro. Te veré jugando con las manecillas del reloj a las 9:15 y descubriendo cada ciudad antes de hacerla nuestra…

Solo pido que no te canses de huirle a un destino que se le olvidó borrarte de mis caminos, así la frase “Te amo” tendrá eternamente sentido.

Es el mismo punto de hace tantas líneas atrás

Me equivoqué, como solo yo supe hacerlo:
Te inventé como necesitaba que fueras y resulta que me seguiste el juego mientras yo me enamoraba de ti, mientras pintaba colores negándome palabras y disimulando las sonrisas en mi cama, pero terminaba soñándote, justamente de la manera en que no eras: posiblemente mía.
Y resultaste ser tan real como en mis “cuentos rusos” donde lo besos se quedan quemándote los labios, como sucede ahora, y no hay líneas en la historia que los puedan enmendar; se me quedaron las caricias escondidas en las uñas como rastros de piel que dibujé en las paredes.

Me he cansado de renunciar a soñarte pero eres el último recurso que tengo para luchar con el fracaso de mi misma, de serle suficiente a una completa extraña para hacerla sonreír… Se quedaron mis ganas de mostrarte un mundo que nunca estuviste dispuesta a conocer y este retomar el camino con tantas maletas acuestas se ha tornado mi negación más evidente.

Guardo las letras que se quedaron estancadas en los impulsos nerviosos que me hacen escribir para ver si las uso para crearme mi propia desdicha convertida en Best Seller, en la historia que las niñas fracasadas se devoran escondidas en los baños porque su cobardía no les permite dedicarse a sufrir por su propia cuenta; serás el personaje con nombre francés (extrañamente no serás ruso) que soñarán cambiar para convertirlo en su príncipe “rosado”.

Han sido tan insuficientes estas ganas de que te convirtieras en mi Julieta para que compartiéramos el balcón…

miércoles, 2 de marzo de 2011

Hacerte un homenaje

Quiero hacerle un homenaje a tu ausencia,
a esta nueva manera de dormir que es imaginarte poblando las arrugas de mi sábana y dejando una huella de tu cabeza en la almohada que siempre amanece en el piso,
practicar y perfeccionar mi manera de mirarte y que no te sientas observada mientras duermes y tratar de inventar una manera de aparecerme en tus sueños para besarte por todos los momentos que pienso en ti
(asumiendo que tus miedos y los míos están al margen de lo onírico).

Tengo de asunto pendiente conseguir el soundtrack, ya tengo algunas opciones aunque siento que…

Homenaje para lo que no existe, algo etéreo que implica que ya estuvo, pero nunca fue mía.
Sus pensamientos fugaces, sus deseos variables no bastan para cumplir con la regla de la ausencia: tendría primero que haber estado, y eso no incluye mis sueños.

jueves, 17 de febrero de 2011

Inventar mi propio gíglico

Voy a atreverme a crear una tipología nueva, un concepto, imitar a Cortázar y crear un idioma como el gíglico, porque no encuentro manera de expresar lo que me haces sentir.

Esto que se ha apodera de mi y recorre mis venas para posarse en mis dedos e intentar, fallidamente, en convertirse en palabras, poesía barata.

Se me cansa la memoria apelando al diccionario que esconde mi mente buscando el adjetivo adecuado que siga a la palabra “amor” cuando me refiero a ti; creo que buscaré en otros planetas lenguas ajenas a mi naturaleza para saber si ellos, el planeta de donde provienes tú, quizás haya ahí un medio posible para expresar esto que habita en mí y crece como una criatura con vida propia.

Te has hecho imperfecta, perfecta, inútil, esencial, amena, insoportable, imprescindible, olvidada, amada, odiada, soñada, pensada, te me has hecho la que eres, la que se niega a darme un pedazo de ella para poblarlo de lo que desconoce y quiero mostrarte.

Dame un pasaporte a la nación de tu vida, dame un cupón ida y vuelta a ver si yo decido regresar o quedarme en ti para siempre.

jueves, 10 de febrero de 2011

Indisposición de quererte más

Me despido de la musa, de ti, de los silencios y de las deudas que pensé tener contigo,
deshago las ideas, expectativas, abro los ojos ante la realidad que se presenta ante mí: eres nadie.

Voy a crear un buzón de sugerencias y dejarte ahí palabras que no me dejaste pronunciar porque el tiempo siempre dependía de ti y yo me cansé de ser la marioneta que resume su felicidad a que la mires y le des el “derecho de palabra” para medir sus silencios y dedicarte las sonrisas. Voy a incluir en él las fotos que me acompañaron cuando yo te permití ausentarte y me conformada con las millones de interpretaciones que le daba a tus ojos estáticos y vacíos de palabras para mí; los segundos en los que tu voz me quitaba sonrisas y me daba esperanzas, te dejo las sonrisas y las esperanzas también.

Me cansé de esperar que el resto del mundo se equivocara y yo haya escogido bien el que fueras tú con quien me diera una oportunidad, pero resultó tan predecible como siempre: complicarme es mi hobbie favorito. Y no vas a regresar como si hubieras estado esperando estar aquí, llenar de conversaciones interminables las noches, terminar discusiones con besos, esas nunca fueron tus intenciones.

Las excusas te las reservas, las verdades prefiero no escucharlas ni buscar entenderlas, seré egoísta ante mi criterio de justificarte y entenderte, no me provoca quererte más.

domingo, 6 de febrero de 2011

Hoy quiero decirte la verdad

Hoy me di cuenta que no me resultas útil en tiempo de soledad,
solo te limitas a coquetearle al vacío que acompaña mi rutina y ha alejado la presencia de cualquiera,
Ahora no encuentro razones suficientes para no ser la misma que depositó en ti las esperanzas de ser alguien más que “nadie”, pero eres cualquiera, que busca lo que no se darte… Te ofrezco el vacío que me acompaña en las noches, que vela mis sueños y trae fantasmas de vuelta, él único que ha optado por hacerme el amor y que los gemidos terminen en lágrimas de dolor.

He de confesarte que reconozco errores en la oferta que te hago, que mis latidos tienen una melodía poco atractiva para tu corazón y mis labios no han sabido arriesgarse para probar los tuyos porque se quedan petrificados ante la posibilidad del fracaso… Y si supieras que al final me encantaría que te dedicaras a poblar esta soledad, que no se soporta ni a sí misma y busca llamar tu atención; que quiere intentarte en sonrisas y besos, que está dispuesta a esforzarse por desaparecer y, en el proceso, hacerte feliz.
Pero mientras tanto me habita la nada, la que regresó y quiere quedarse, busca adrenalina asustada ante cualquiera y solo logra recordar razones equivocadas; donde esta piel termina sobrando y mis letras suplican por no quedarse así.

Vamos a negociar: yo te propongo ser tu compañía y tú te conviertes en mi razón de seguir.

jueves, 3 de febrero de 2011

Y solo fueron 2

Conocí tu mundo y me gusto,
esta manera extraña de querer volver a él me produce un temor que no controlo, quiero verte, tenerte cerca, besarte, y no es posible.
Racionalizo la idea de no preguntarte nada de lo cual la respuesta puede no ser la misma que mis ganas;
y me dejas ver mas y me gusta la complejidad de tu sonrisa, de tu mirada que nunca he comprendido,
de esa voz que escucho incluso cuando duermo que se convirtió en melodía.

Y me vine a enamorar de quien precisamente no da señales de nada, solo tengo certezas de las que no es posible aferrarse;
me mantienes al margen de tu espacio vital, al que quiero descubrir y llenarlo de sonrisas, de besos, de mi.
Y te amé tantos instantes que se me convirtieron en momentos, horas, días enteros, me enamoré de tus miedos, de tu risa, de tu historia, de lo que no conozco, de lo que me muestras y no sé por qué, de la incertidumbre, de TI.
Y podré citar a quien amas y diré que bendigo a todo el que paso por tu vida porque me gusta la que eres, esa sonrisa que se te escapa tan llena de brillo en tus ojos; de tus parpados, de tu nariz, de tus labios...

Esta sensación de dicha sin importar la distancia inmoviliza la duda del "quizás", no veo razones para que correspondas a esto pero tampoco para que nunca suceda y ahora te quiero aquí y no me importa si tienen razón de ser de querer el resto de los días por solo 2 noches...

"Tenias que ser (la) mujer..." de esta etapa, que combate mis miedos sin saberlo, sin darme razones para que yo quiera vivirte de esta manera en que me lo propuse. Solo tú, ahí, respirando, como solo tú sabes hacerlo.

Regresar

No sabría como explicarte cuanto luche estas noches por despertarme en la madrugada y verte dormir,
y creo que preferí que fuera así para no tener las ganas de besarte que me han acompañado todo el fin de semana.
Esto ha sido una excepción tras otra, no querer irme, despertarme un día mas así, a tu lado.

Seria capaz de decirte tantas cosas, de despedirme con las mejores palabras,
el discurso inolvidable no valdría la pena, no cambiaría nada,
seguirías siendo tú y no te habría podido dar todos los besos que me guarde.

Es que te habría hecho mía de tantas formas posibles,
como si quisieras tu entregarte y me lo pidieras,
pero no ha sido posible soñarte despierta de esa manera, con la sutileza de los silencios esperando a que me digas en ellos que te haga mía,
porque ahora tengo un ataque de "propiedad privada" y quiero poblarte la piel de besos

miércoles, 26 de enero de 2011

¿Ignorar o despedirse?

Qué manera es esta de inventarme tu mirada,
de conseguir en mis fotos retazos de las tuyas,
me traiciono buscándote en mis líneas, en los silencios que te envío a ver si descubres en mi ausencia las ganas locas que tengo de verte,
esta manera inconcluso de quererte se me ha hecho una tonelada de preguntas y reproches a cuestas y parece costumbre el quedarme con interrogantes que no me dejan entender que pasó,
porque sé que para que te fueras no era necesario que dijeras adiós,
pero me habría gustado que lo hicieras y me explicaras en un dibujo tus razones por demás conocidas para así no tener excusas de aparecer y volverte a ver.

Concédeme unas líneas de tu tiempo, hazle honor a las horas que dediqué a soñarte en mi vida y miéntele a mi deseo para hacerlo entender que nunca nos has pertenecido.

martes, 25 de enero de 2011

Te propongo encontrarnos casualmente

Vamos a hacer un trato y proponernos dejarnos,
Dejar que se nos canse el odio y la disposición de estar lejos,
Dejar que dejemos de buscar olvidarnos en unos besos que se nos marchitan en los labios,
Dejar de gritar nuestros nombres justo antes de no tener conciencia porque un orgasmo atravesó nuestro cuerpo mientras nos “poseía” un desconocido,
Y seamos fieles a este absurdo que creamos hace tantos años, que le dimos forma con mi risa y tus palabras, que tiene un nombre que ya no usamos por temor a que amemos más (o quizás menos a quien está de turno),
Pero deja de engañarte y engañarnos con ese odio que asumiste sentir y destruir lo mucho que eras para pasarte al bando de la nada, del resentimiento absurdo porque tu ego se dio cuenta que no era invencible, asume que ambos perdimos porque yo te di de más y me quede con años por delante para reinventarme. Quiero que se confabule la vida de nuevo para encontrarnos y tenerte en frente, y saber si a nuestra piel se le olvida despertarse ante un monstruo que fue todo, y quiero que me mires a los ojos, esos donde te encontraste cuando eras el siervo y te convertiste en héroe; quiero que me hables con la verdad que nunca creíste que merecía y me digas lo que sea, yo soy capaz de aceptarte los insultos que dirá tu dolor, pero habla y dame, después de tantos años, la explicación que me robo horas de sueño mientras me la inventaba para seguir con una vida que sigue en pausa.

Juguemos a que no hay estrategias ocultas en nuestras palabras; yo optaré por decirte que odio amarte en el luto de tu desprecio, de lo insuficiente que se han hecho estos cms cuadrados de piel para sentir algo más que la nada, por estas oportunidades que han huido porque no aguantan el rechazo de mi silencio y mi asco… Te odio amándote porque me dejaste con el maleficio del asco a la vida, por esta distancia que no sé disimular para encontrarme en otros ojos, por no buscarte en otro cuerpo solo para seguir teniendo la certeza que no estarás, que lo poco que habré dado será para seguir en deuda con tu ausencia y extrañarte más.

Y no me importará gritarte que no soy nada, que está mujer que me inventé en tu ausencia quiere ocultarse en tus besos, en las caricias que vestirán mi piel y en las palabras que jugamos a adivinar en las miradas, y diré todo las palabras que practiqué modular mientras mi esperanza me decía que volverías y desesperaba mientras eso no pasaba. Admitiré que la cama en la que duermo quiero mostrarte todo lo que tuve miedo de decir, morderte las heridas y lamerte los recuerdos de tu insatisfacción, quiero ser ajena a mis manos porque yo repasaré los recorridos que tracé en tu piel… Y ódiame por seguir queriendo que seas mío aunque sea para ver los defectos que me ocultaste y decidir no tenerte más, expiar las culpas de no ser lo suficiente mujer para ti y serlo lo necesario para seguir.

Sé que al estar frente a ti, me tocará gritarte los besos, hacer de mis ganas de tenerte una ironía y robarte la verdad con argumentos, porque no habrá nada que me des, que nos des, que nos quite esta sentencia de muerte sin el placer de la razón justa.

domingo, 23 de enero de 2011

Tu "ella"

Cuando creo haberte robado un instante, me resultas al final tan compartida como siempre, tan ausente y distante como si no tuviéramos cosas que probarle a la historia que nos hizo encontrarnos. Las noches en las que te encuentro siempre son blancas, y en ellas me doy cuenta que el papel que me das se parece al de lo más parecido a una muy buena opción (me llamaste un día “la otra”), no al de la primera, la que tiene un nombre que reconozco incluso cuando la llamas "ella" y tu distancia se traduce en rendirle pleitesía a la espera, y opto en ocasiones por ser malcriada pero las ganas de vivirte le ganan y termino esperándote de la manera absurda en que aprendí a hacerlo: sonriéndole a la vida, con las lagrimas en la cárcel de mis ojos indispuestos a darte tanto valor.

Su cumpleaños

Hoy voy a traicionarme un poco y extrañarte, recordar que fugazmente me dejaste sin mí y hoy quiero tenernos un rato, prometería guardarme el odio del amarte todavía y me dedicaría a recordar por qué sigo adelante con el triunfo de la derrota a cuestas...

Hoy quiero regalarme un instante para ser quien fui, que a pesar de tantos errores, pueda experimentar el tener poros que perciben sensaciones, el roce de tu piel entre ellas.

Traicionaré mi promesa de seguir adelante para tener un instante perdida en ti, con todos tus detalles que me costó dejar, con los te amos que me ofreciste a cambio de hacerme feliz...

Hoy gritare a escondidas que extraño sentirme viva, que estas lágrimas que tiñen el papel son ganas sin derecho a ser pronunciadas, son oportunidades perdidas de estar en tu piel.

domingo, 9 de enero de 2011

Y de repente suena una canción que no conozco y pienso...

No sé dónde ni cómo buscarte para que me sigas dando esa dosis de espera mientras te tengo a medias,
esta ausencia sin presencia mata neuronas que he de utilizar luego para olvidarte en mi rutina absorbente;
tengo indisposición de llegar a una realidad donde no estén tus palabras, tu voz en menos de 60 segundos ni la posibilidad de encontrarte en sueños;
aunque haya logrado amarte controladamente me tienes sin control el horario en el que pienso en ti y quiero tenerte, y estos días que han pasado los quise tanto vivir contigo que me han pesado todos los kilos que he de quitarme como meta de año nuevo.

¿Y la enseñanza de todo esto ha ido…? Esperar menos de ti, de cualquiera, de frenos absurdos para quererte y extrañarte menos.

jueves, 6 de enero de 2011

¿Despedirme también de la musa?

Están siendo muchas líneas y palabras a la vez, temo que se me vaya la musa, que me deje la madrugada vacía y el cuaderno en silencio, llamándote a escondidas para negociar con tu irresoluta presencia todo lo que quiero escribirte, gritarte, besarte… Y ya no importa guardarte como un secreto pero eres un cartucho de sonrisas que debo disfrutar mientras me dura, atraparte en mi imaginación mientras logro retenerte ahí para hacerte en sueños el amor, verte dormir mientras sueño y aprenderme tu espalda, tu “obesidad” que me quedé sin morder; pero cómo no digo este adiós con una sonrisa si me probaste que sin lágrimas hay silencios que tienen mucho que decir… Eres mi mejor musa ever, y sin miedo a cuestionarme el pasado, creo que puedo decirle que se quede, aunque tu te vayas, aunque tu fotos desaparezcan y salde mi cuenta con los intentos de hacerte feliz, se me quedara escondida la esperanza de tenerte y de robarle sonrisas a ti y a las palabras.

Carpeta de Imágenes/Ella

Solo me queda mirar tus fotos, recorrer los pocos rasgos que me dejaste ver en esos instantes que congelaste para mi, en esos gestos que todavía miro con timidez, con el temor de que sepas que te admiro como una diosa que quiero aprender de memoria.

Y recorro la pantalla con mis dedos nerviosos, imaginando que es tu piel, que siento el calor, los pliegues que se forman por tu risa, y junto a eso mi mirada avergonzada de amarte con tanta distancia, en la frialdad de quien no responderá mis caricias; y me guardo los besos que quise darte, los pongo junto a tus labios rojos, pícaros, ávidos de los besos que desconocen pero que recatados dan a entender que tienen indisposición de probarme… Solo así pude conocerte, a través de lo poco que me das, de lo variable de tus deseos y de mi ansiedad de que fuera permanente.

Dándome a la tarea de despedirme de ti

Quiero encerrarte en cada letra, en cada palabra, que te marchites en las historias que quise (que aún quiero) contigo, que los recuerdos que nos imaginamos juntas se añejen en el baúl donde pueda dejar también las sonrisas de haber soñado despierta.

Te me hiciste etérea en una batalla que siempre perdí, hoy no me importa decir que te quiero mía, que quiero regalarte historias y robarte sonrisas (como si algo así hubiera sido posible), que manera de engañarme es esta sabiendo tantas verdades… Aunque no sé por qué ahora es que tengo este sabor en la boca, de haberte fracasado en esta oportunidad tan pasajera, que se quedó en unas palabras mal interpretadas por un capricho tan egoísta como querer ser feliz, a costa de un amor que jamás sentirás.

Hoy creo que firmo mi derrota, sabiendo incluso que seguiré luchando con las armas que nunca tuve y pensé me habías dado; te dejó el espacio vacío que nunca habité, te dejo las sonrisas que nunca viste, te dejo este adiós a medio escribir porque no hubo nada que despedir.

A mí, que me dio por quererte

Hoy me he dado la tarea de olvidarte pero no ha sido fácil, y no sé cuál es el argumento de la vida pero le sigue funcionando bastante bien;
No hay encuentros furtivos, no hay miradas anhelantes por encontrarse en privado y hablar a través de la piel, no han podido coincidir tu voz con los gestos que haces, y aún así se me dio eso de quererte, de soñar con la calidez de tu respiración, con el olor de tu cuerpo que no he logrado imaginar, con tenerte frente a frente y memorizar tu sonrisa.

Aprendiste, incluso, a saber cuando ausentarte para no tener que encontrarte con el torbellino de mi malcriadez absurda, que hoy tiene antojos de que todo sea fácil y así poder tenerte… Y a pesar de todo, de la nada y de lo poco que parece haber sigues ahí, analizando estas ganas que he aprendido a domar como una fiera temerosa de que te canses…

Y quisiera que te cansaras de una vez, de esta nada que hay, de lo mucho que siento, para después seguir como me lo prometí: sola, sin la certeza de poderme equivocar y ser feliz.

Cánsate y vete, desaparece de mis líneas que solo han querido, desde siempre, plasmarse en tu piel; te me antojas, tú, aquí y ahora, porque no quiero convivir con mi disposición a conocerte, a besarte los miedos, las dudas y la certeza; quiero hacer que dudes de conocerme como pretendías hacerlo y te quedes aquí averiguándolo; quiero inventarte sombras en tu cuerpo llenándolo de besos, conocer el sabor de tu piel pintándola con recuerdos.

[Insertando aquí la palabra que a ella no le gusta usar]

Te me fuiste como ingenuamente pensé que no lo harías y no quiero que regreses para seguir en lo de siempre, en alentarte una felicidad que parece que nunca inició y no me quiere de protagonista y ya no sé como decirte que no entiendo lo pasajero de tu sonrisa, de la mentira o la verdad de quien corresponde a tanto amor… Pero quien soy yo para juzgarte las ganas de ser feliz, de que te encuentres precisamente en unos ojos que tienen más dueños de lo que tu preferirías; pero no seré quien te diga que puede o no puede pasar, simplemente renunciaré a encontrarte en mis sueños, a que mi sonrisa dependa de tus palabras o de lo que imagino en tus silencios; ya no voy a esperarte como el fiel enamorado con el peluche y los chocolates en la mano a que él (ella) te deje o tu te dejes ir…

Y las palabras que uso para entenderte no son mías, pero acepto ese amor del sacrificio y la dicha que solo se vive a través del otro, de tu sonrisa cuando la miras, de su falta de ausencia. Y será como quieras, en las palabras no pronunciadas, que yo siga esperando a que no vuelvas o que regreses para curarte las heridas y llenarte de recuerdos sin sombras ni fantasmas, que recorras la ciudad por caminos nuevos, que nos inventemos un planeta o un país, y estoy dispuesta a negociar contigo las sonrisas, tu silencio y tu dicha solo para que no te vayas más, y queden así los espacios que nos inventamos para iniciar la vida, para jugar a que nos escapamos de lo que no entiende que las cosas sean así, incluso de la felicidad que sienten de que nos hayamos encontrado.


“¿Entristecer con mi presencia su felicidad, ser un reproche, marchitar las flores que se puso en los cabellos para ir al altar? ¡Jamás, jamás! ¡Que su cielo sea sereno, que su sonrisa sea clara! Yo te bendigo por el instante de alegría que diste al transeúnte melancólico, extraño, solitario…”