Hoy me provoco ofrecerte tanto en tan poquito: el esfuerzo de mis manos, que descubrieron una nueva alergia, que quisieron hacerte feliz y robarte sonrisas, aunque no las vea; reconciliarme con un intento fracasado para explicarme sin palabras qué me hace feliz (imaginarte feliz a ti).
------
El sabor de mi sonrisa se posa levemente en tus labios y cuando intenta escapar es capturado por tu lengua que no quiere perder la oportunidad de recoger los besos que envío en las cápsulas de caramelo.
------
Es un rito absurdo el que te propongo que hagas: quiero que me cuentes la historia que tendrá el dulce en tus manos hasta que llegue a tu boca, quiero entender las sonrisas de las que no me hablaras cuando lo veas, cuando lo pruebes, dame a cambio todo lo demás. Miénteme si quieres en lo maravilloso que pudo haber sido, pero dame al menos un poco de verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario