martes, 14 de diciembre de 2010

Irina y Chejov

Bastaba encontrarnos en los abismos de cada una, que se cruzaron entre las sonrisas y el miedo a seguir fingiendo un “para siempre”, pero no encontramos aún el camino de vuelta al inicio donde es posible encontrarnos y conocer de la otra lo nuevo, lo viejo y lo desconocido.

Te sigo viendo ante mis ojos y sé que para ti sigo borrosa, como si no supieras como enfocarme y lograrme en la distancia. No desesperemos, te quedarás aquí y yo allí como si fuéramos marcas de las que olvidamos el origen pero les quedan significados por descubrir entre encrucijadas y silencios. Te quedaras en él, como si fuera el mejor refugio en donde intercambiaremos besos y sonrisas escondidas, mientras jugamos a hacer sus escenas y amarnos en la desdicha de sus líneas, aunque al final los personajes nos queden grandes y la sonrisa de compartirlo sea solo tuya y mía.

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