No sé dónde ni cómo buscarte para que me sigas dando esa dosis de espera mientras te tengo a medias,
esta ausencia sin presencia mata neuronas que he de utilizar luego para olvidarte en mi rutina absorbente;
tengo indisposición de llegar a una realidad donde no estén tus palabras, tu voz en menos de 60 segundos ni la posibilidad de encontrarte en sueños;
aunque haya logrado amarte controladamente me tienes sin control el horario en el que pienso en ti y quiero tenerte, y estos días que han pasado los quise tanto vivir contigo que me han pesado todos los kilos que he de quitarme como meta de año nuevo.
¿Y la enseñanza de todo esto ha ido…? Esperar menos de ti, de cualquiera, de frenos absurdos para quererte y extrañarte menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario